miércoles, 15 de noviembre de 2023

Ladran (o no)


15 de noviembre

15 ya de noviembre de 2023. Voy a escribirlo así. Quince ya de noviembre. Se lee casi mejor. Decirlo en número parece que lo mires en un calendario. Y si escribes quince, además lo lees. Quince. Como suena. En alemán suena todo más raro, pero ése es otro tema. Un perro suelto ladra casi lastimero en el Parque Grande José Antonio Labordeta. Silban a otro perro. Silbar y obedecer. Hacen 20 (veinte) grados de tiempo muy suave. Si no hay cierzo ya se sabe. Los perros ladran más si hay cierzo, si no. Pregunta. La observancia podría responder.  Si en el transcurso de una semana uno se queda observando a los perros (¿tienen que ser los mismos?) si ladran o no ladran según haya cierzo o no soplando. Para ello es imprescindible que un día al menos haga cierzo. O viceversa implícita. Otra cosa es que además lo hagan o no de forma lastimera. Diversos tipos de ladrar. Si los perros hablasen podrían contestar ellos mismos y de paso nos ahorrarían la observancia de toda una semana. Estaría bien que un perro (puede ser cualquier tipo de raza) apareciese en un programa vespertino diciendo que hoy, como no hace cierzo, me entra la pereza y no ladro; por eso te hablo (risas y guiño cómplice a la enviada especial al Parque Grande José Antonio Labordeta). Estaría bien.


Cierzo no, pero hay un poco de rasca cuando se va el sol. Es hora de levantarse. Ahora no se oye a ningún perro. Hablar, digo.

lunes, 26 de junio de 2023

Antes y después


El árbol-embarazo


26 de junio de 2023

Hace un año tenía el COVID. Un año después, del COVID no hay ni rastro. O lo parece. O lo es. Reviso películas de Esteso. Sí, de Esteso. Pero sin Pajares. A Esteso lo noto más suelto sin Pajares. Busco la sombra porque el sol reina con su justicia. Hay un árbol-embarazo en el Parque Grande José Antonio Labordeta y le hago una foto. Hace un calor de cojones. Pero yo salgo a dar una vuelta pensando a ratos. Sólo a ratos. O sea, todo el tiempo. A ratos hay una nube que tapa el sol. O es el sol el que se toma un respiro. De repente caigo en que estamos en 2023. Ya. Cuando eran otros tiempos 2023 era un año en que yo era más mayor y me imaginaba cómo sería todo en 2023. Ninguno pensaba que hasta podría escribir esto en un móvil. Las cartas, antes, eran siempre en una hoja en blanco, de las que sacan de los árboles. Y había que escribir a la primera. No valía tachar ni se podía darle al delete. Y tampoco valía tirar la hoja a la papelera. Aunque se hacía. Hace esos años no se podía hablar con nadie por una videollamada. Incluso pasabas desapercibido. Vuélvase a leer la frase. Hoy incluso el COVID es parte de la historia. O lo parece. O lo es.

lunes, 29 de mayo de 2023

Érase que se es, fue y será

 Con permiso, la novedad 


No hay novedad nunca


Lo único que no cambia 


Las edades del hombre


Giran y más giran


Las actitudes


Los errores


Disimulamos, si eso


Los lectores


Las heridas


Los cabrones


La tortilla de patata


Sin cebolla


Los de siempre


Ésos


Los de siempre


Un puño en alto


Los basta ya se mueren


Y te ríes


Y no lloras


(Mi soulmate tiene perro, nuevo libro y desde el Parque José Antonio Labordeta juego a que verso).


Ñascu también está tristón 




miércoles, 5 de abril de 2023

Adiós al lenguaje

 

Godard (AFP)

4 de abril de 2023. Supongo que hay alguien ahí. Técnicamente ya es día 5 pero la cama aún está sin deshacer. Todavía es hoy. Mañana pues es el último día de la semana, que a partir de jueves para algunos será más santa. Hoy ya he visto dos películas y no sé por qué no quería más Spotify. Free. He escrito crítica de una de las dos películas, para FilmAffinity, de ésas que parecen telegramas. Todavía, y lo que queda, que será mientras mis dedos escriban, ésas o sólo de solamente llevarán siempre tilde. Me cuesta acostumbrarme a escribir de la manera ortodoxa el teclado de un ordenador. Nunca es tarde. Cómo seguirá todo por ahí. Supongo que igual. De bien o de mal. Leo a Aberasturi. O más bien lo que pasa por su cabeza. Creo que desde que escribo de manera ortodoxa las ideas, al llevar el ritmo de mis pulsaciones, pueden tomarse su tiempo. Se tacha menos. Lo que sí hago mucho es deletear. Llamemos a la RAE y que tenga en cuenta el palabro. Que visto lo que hay no sería tan barbaridad.

El lenguaje se muere, o lo mueren. Godard ya le dijo adiós hace unos años. Nosotros también despedimos a Godard antes de que cumpliera noventa y dos. El lenguaje no se cuida solo. Las palabras no pueden defenderse. Dan significado a las cosas e incluso al mundo pero en el fondo adolecen de entidad. Somos muletillas. El medio es electrónico. Las conversaciones son cifrados y encriptados. Suena un poco así, en verdad. Cripta. En el fondo quien dirija todo esto no va tan desencaminado.

Ayer, o sea, el lunes, lo mismo que otros días, lo dije. Ya estamos en 2023.

2023.

Acaba de pasar el camión de la basura.