lunes, 29 de mayo de 2023

Érase que se es, fue y será

 Con permiso, la novedad 


No hay novedad nunca


Lo único que no cambia 


Las edades del hombre


Giran y más giran


Las actitudes


Los errores


Disimulamos, si eso


Los lectores


Las heridas


Los cabrones


La tortilla de patata


Sin cebolla


Los de siempre


Ésos


Los de siempre


Un puño en alto


Los basta ya se mueren


Y te ríes


Y no lloras


(Mi soulmate tiene perro, nuevo libro y desde el Parque José Antonio Labordeta juego a que verso).


Ñascu también está tristón 




miércoles, 5 de abril de 2023

Adiós al lenguaje

 

Godard (AFP)

4 de abril de 2023. Supongo que hay alguien ahí. Técnicamente ya es día 5 pero la cama aún está sin deshacer. Todavía es hoy. Mañana pues es el último día de la semana, que a partir de jueves para algunos será más santa. Hoy ya he visto dos películas y no sé por qué no quería más Spotify. Free. He escrito crítica de una de las dos películas, para FilmAffinity, de ésas que parecen telegramas. Todavía, y lo que queda, que será mientras mis dedos escriban, ésas o sólo de solamente llevarán siempre tilde. Me cuesta acostumbrarme a escribir de la manera ortodoxa el teclado de un ordenador. Nunca es tarde. Cómo seguirá todo por ahí. Supongo que igual. De bien o de mal. Leo a Aberasturi. O más bien lo que pasa por su cabeza. Creo que desde que escribo de manera ortodoxa las ideas, al llevar el ritmo de mis pulsaciones, pueden tomarse su tiempo. Se tacha menos. Lo que sí hago mucho es deletear. Llamemos a la RAE y que tenga en cuenta el palabro. Que visto lo que hay no sería tan barbaridad.

El lenguaje se muere, o lo mueren. Godard ya le dijo adiós hace unos años. Nosotros también despedimos a Godard antes de que cumpliera noventa y dos. El lenguaje no se cuida solo. Las palabras no pueden defenderse. Dan significado a las cosas e incluso al mundo pero en el fondo adolecen de entidad. Somos muletillas. El medio es electrónico. Las conversaciones son cifrados y encriptados. Suena un poco así, en verdad. Cripta. En el fondo quien dirija todo esto no va tan desencaminado.

Ayer, o sea, el lunes, lo mismo que otros días, lo dije. Ya estamos en 2023.

2023.

Acaba de pasar el camión de la basura.


viernes, 4 de noviembre de 2022

No-tas de un viaje de vuelta

 

Descubramos


No. No has escuchado bien el Dream a little dream of me hasta-que-no-escuchas-bien-el-contracanto-de-Satchmo cuando Ella hace el canto.


Bird. Aka Charlie Parker. Aka Eastwood del 88. El pájaro escucha que por la radio del coche emiten la versión que King Pleasure le ha hecho en vocalese de su sempiterno Parker's Mood. Vaya mierda. Viene a decir el acompañante. Y Parker, que escucha bien escuchado, le dice a su acompañante Shut-up.



Deconstructing Harry. Antes de que Woody Allen se destruya-deconstruya (sí, existe el palabro, sí, existe palabro) en varios sosias-proyecciones con o sin gafas, suena Twisted, suena Annie Ross, suena otra-versión-vocalese de un tema de Wardel Gray, suena durante los títulos de crédito iniciales, suena Twisted mientras Judy Davis sale una-y-otra-vez-en-moviola-en-repeat del mismo yellow cab visiblemente voy-a-darte-pal-pelo. Hay que escuchar mejor a Annie Ross. Mejor, hay que escuchar a Annie Ross. Con o sin Hendricks y Lambert, hay que escuchar.


Escuchar-descubrir a Lorez Alexandria. Decía el Cifu: se puede cantar jazz, no-por-ello-eras-cantante-de-jazz.


Ipse, Jackie Paris.


Los dos sabían cantarle al jazz.


Annie Ross.


Y Chet Baker por aquí.



domingo, 14 de agosto de 2022

La mujer que sabía demasiado


En el rodaje de Misfits


Fue hace poco, quizá ninguno nos dimos cuenta. ¿Tú te diste cuenta? Fue hace poco, pero fue hace sesenta años. Ya sesenta años. A Marilyn Monroe la mataron. Hace sesenta años, A Marilyn no le dio por quitarse de en medio. Como todo el mundo sabe, JFK y su hermano Bob. Y Marilyn. Los tres. Y aquello se tenía que terminar. Y terminó. Como todo el mundo sabe.


Marilyn nunca tuvo padre al que se le pudiera dirigirse así, llamándole Dad. Se confirma que sí que tuvo, como todo el mundo. O más bien, alguien al que se le pudiera llamar así. Con nombre y con apellidos (Y no era Mortenson). Lo sabe todo el mundo sesenta años después. Y fue hace poco que todo el mundo lo supiera. Quien no lo puede saber es Marilyn. Lo sabe todo el mundo menos la persona que más lo quería saber. Ella, la madre que la parió, tuvo muchos hombres cuando engendró a la que luego llamaran Marilyn. No quiero hacer juegos de palabras. Para una vez que escribo, voy a escribir bien. Joder. 


Marilyn se murió hace ya sesenta años. Quizá no te diste cuenta pero fue hace poco. Quizá estabas ya de vacaciones. Todos necesitamos las vacaciones. Hace sesenta años y hoy. Escucho a Gil Scott-Heron quejarse del jazz robado por los blancos. Y de que, como todo el mundo sabe, hace cincuenta años también, la revolución no vaya a ser televisada. Me acuerdo del día que leí a mi soulmate escribir que Sammy Davis Jr. hizo lo que no hicieron la mayoría de blancos en ese país. Estar muy junto con Marilyn. Marilyn estuvo muy junta con muchísima gente y a veces no era como con el bueno Sammy Davis. Sammy Davis era del clan Sinatra, como Dean Martin o como Peter Lawford, el cuñado de JFK y de Bob. De los  Kennedy. El día que mataron a Marilyn Bob y Peter Lawford estuvieron en la casa de Norma Jean. Hace sesenta años. Los tres estuvieron muy juntos ese día, lo malo es que fue la previa de lo que ya se sabe que pasó. 


Y a las diez de la noche Marilyn se murió. 


Scott-Heron todavía se sigue quejando.