miércoles, 5 de agosto de 2020

2020 tiene nombre de sirena




¿Dibujamos sirenas?

Suena otra sirena ahí afuera. Afuera es la calle, afuera, la gente, el mundo, la vida, el virus, el miedo, el no miedo, el verano, el calor, los cuarenta grados, el año 2020, que parece que más que un año es una condena, no por nada sino porque parece que nunca avanza y que nunca se va a acabar, un año del que no nos damos cuenta porque nos detenemos en otras cosas, en otras historias, ni siquiera nos paramos a pensar en que tenemos un rey que es un ladrón, en parte porque ya lo sabíamos, en parte porque parece normal que haya una persona más igual que las otras y pueda hacer cosas que esas otras personas no pueden o no se atreven a hacer. El Pisuerga creo que sigue pasando por Valladolid, así que algunos aprovechan para que, en lugar de que de Guatemala se pase a Guatepeor, van y se marchan, pongamos a la República Dominicana a que el descanso sea dominical y eterno. Bien lejos de donde te puedan molestar. Si hay alguien que en este país, el país es España, se atreva también a decir que nuestro mayor ladrón es un rey.

2020 y hace calor. Estamos en agosto, que casi hay que pensar para que no se nos olvide que los días pasan, que 2020 no es un día muy largo, aunque a veces más que lo parece, lo es. Y con mascarilla incorporada, encima. ¿A dónde te gustaría venir conmigo, si viajar no se hubiera convertido en lo que es ahora, en la nueva quimera del oro? No sé tú, pero cogería el primer vuelo o transatlántico si se pudiera o hubiese enlace con el punto del planeta que parases con tu dedo y tus ojos cerrados. No sé tú, pero creo que nos saltaríamos algunas normativas si saliese por ejemplo Nueva Delhi.

Apunta, Nueva Delhi.

2020 viene antes de 2021 y después de 2019. Conviene recordarlo cuando suenen las campanadas, no vaya a ser que creamos que el año que tiene que venir sea un añadido en forma de uno a lo que este año está siendo, un día muy largo, etc, etc.

¿Sonarán sirenas en 2021?

Ibrahim Maalouf tiene nombre de escritor pero lo que este chico hace es tocar la trompeta. Lo escucho por Tidal. Sus títulos de lo que canta rezan Doubts, Suspicions, Waiting, Questions & Answers. Tenía olfato el chico ya en 2012, el año en que decían se iba a terminar el mundo.

Las sirenas son un personaje mitológico que dan nombre a lo que más suena estos días (2020…) por la calle, o sea, afuera, o sea, el mundo, la vida, lo que queda del día (2020...). Lo que no sé y no quiero mirarlo en el chivato y espía de google es por qué se llaman a eso que suena por la calles sirena. Las sirenas suelen estar muy buenas. Su cola de pez o de pescado (porque las sirenas que yo sepa no están muertas) las hace un poco menos apetecibles valga la paradoja, o eso es lo que te dejarías si las sirenas fueran comestibles. ¿Alguien se ha comido una sirena? La sirena más buena del cine fue Daryl Hannah y se metía en la bañera de Tom Hanks. Hubo más sirenas y creo que ya en el cine en blanco y negro pero ahora, en 2020, o sea, en el día de hoy, y con los adelantos que hay, menos para las vacunas, de seguro que las más pudientes se habrán operado. Y ya no estarán tan buenas. Y ya no les quedará nada de sirenas.

Espero. Que no se hayan operado, digo. Corren tiempos imposibles. Ahora sí sabemos el significado concreto de la palabra tiempo. Con el tiempo lo hemos sabido. Nos ha costado su tiempo, pero ya. Lo veis, 2020 no iba a ser un día tan malo. Realmente.

Por eso con el tiempo hay gente que sabe y se fuga. Gente que es más igual que los demás. ¿Se habrá acordado de meter en el maletín alguna mascarilla?

Puta vida. Me gustaría enamorarme de ti o de alguna sirena.


viernes, 28 de febrero de 2020

Mañana será bisiesto


Fotograma de Año bisiesto, 2010. Película mexicana, interesante y cruda. 


Escribo desde la última vez. Escribo desde ya no sé cuándo. Escribo porque me lo pide mi soulmate. Escribo no porque per se me lo haya pedido mi soulmate, sino porque acabo de ver que mi soulmate escribe again. Que escriba mi soulmate again es un bien y una llamada de socorro, una especie de aviso: escribe, me dice, escribe, me digo, por favor. Y escribo. Escribe mi soulmate y vuelve a escribir bien. Again. Escribe sobre pianistas con cascabeles en la rodilla, escribe con caricias, escribe lisa y llanamente bien. Aunque escribiera tan bien como ella, yo no podría escribir mejor. Escribiría palabras insensés, que diría Jacques Brel. Escribo cosas que sólo leo yo. Escribo cosas que nadie más leerá. Escribo cosas que me guardo en el PC. Escribo cosas que me guardo en el PC y que sólo le daría a leer a alguien como mi soulmate. Escribo cosas que le daría sólo a leer a mi soulmate porque en el fondo se parecen mucho a mi soulmate.

Escribo cosas con alguna palabrota. Escribo cosas que en ocasiones no me gustan. Escribo cosas que a veces no vuelvo a leer. 
Escribo cosas que a veces no recuerdo. Escribo cosas que antes no hubiera escrito. Escribo cosas que me salen del corazón y otras veces desde más abajo. Escribo cosas sin parar. Escribo cosas para que algún día las leas tú. Y tú. Y solamente tú. Escribo cosas que hablan por tus ojos. Escribo cosas para que tú seas quien les dé el sentido. Escribo cosas de jazz, de cine, para variar, pero también ya de la vida, de la vida jodida, de sexo, de amor, de miedos, de películas otra vez, de Billie Holiday o de Lester Young, de todo lo que no me atrevo a decir cuando no me atrevo a decir. De la música que no escucho tanto desde 2020, de Jorge Drexler, de las mujeres que son hermosas, de mis años, de mi edad, de mi soledad, del snooker, de Ronnie O’Sullivan, de las cenas, de las comidas, de las magdalenas que me hago de zanahoria, del tic tac de un reloj, del Zaragoza, del número 29 
de febrero, de Carlos Gardel, de las fotografías de las actrices de los años 30, de Jean Arthur, de Margaret Sullavan, de mi soulmate (y culo inquieto) allá donde esté, de las portadas de discos chulas, de los libros que leo sin querer saber de ellos, de lo pronto que me voy a dormir, de caminar, de no bailar, de amar, de lamentar, de recordar, de dormir y de despertar.

Escribo y me callo, porque a veces es la mejor forma de hablar. Mañana es un año bisiesto.

lunes, 10 de junio de 2019

Jazz over me


Herb Snitzer le hizo esta foto a Satchmo


Little Johnny Coles. Erroll Garner. O Johnny Griffin. Eran bajitos. Glenn Gould no. Éste estaba un poco loco pero no era bajito. Lo dice o lo insinúa (“extraordinario… pero impregnaba la música con su propia naturaleza excéntrica”. Yo digo: Keith Jarrett too?) Seymour Bernstein, pianista y maestro de piano en el documental que Ethan Hawke realizó sobre este Seymour. Descubrimiento. Visto en Filmin. La plataforma de cine. LA plataforma de cine.

Michel Petrucciani. El documental de Michael Radford sobre Michel Petrucciani. Visto en DVD del Mediamarkt, aunque también está en Filmin. Straight, No Chaser, documental que sobre Monk, el menos loco de todos los locos, produjo Clint Eastwood un año antes de que Forest Whitaker se conviertiera para siempre en Charlie Parker. Y Clint Eastwood ponía todos los días en Escalofrío en la noche en su programa de radio a Errol Garner en Escalofrío porque una admiradora suya le pide que ponga Play Misty for me, que es como en verdad y en origen se llama la película, del año que murió Louis Armstrong, que fumaba hierba como en la foto de arriba porque, como el jazz de Cifu para los amigos, porque sí.


Son las ocho y media casi. 10 de Junio, 2019. ¿Hay alguien ahí?

viernes, 19 de octubre de 2018

El rey

Martin Scorsese, Princesa de Asturias de las Artes

Ayer dijo en Oviedo Martin Scorsese (que desde hoy, por extraño que suene, ya es Princesa de Asturias) que cuando está rodando una película que no le digan ni buenos días, que no le hablen, que en ese momento prácticamente no existe. Sin embargo, hoy Marty (para los amigos) ha hablado. Delante de un micrófono o delante de una cámara en un documental en el que salga con sus longevos padres dice cosas. Habla. No hay quien le calle. Habla como un descosido. Pero para decir cosas con mucho sentido. Si el director italo-americano dice algo, no lo dice por decir. Y hoy en Oviedo ha hablado, ha dicho cosas, como que el cine se está devaluando o que el arte siempre saldrá a flote.

Y esto también:
Las películas de Luis Buñuel son más modernas que las cosas éstas, los tuits del twitter.
Tras esto, sí que no queda más que decir. No puede decirse más con menos. Ni siquiera en un tuit.