lunes 16 de noviembre de 2009

Looking for Joan

"Se acostó con todas las estrellas de la Fox, salvo con Lassie..." Bette Davis dixit

He visto últimamente alguna película en la que para mi suerte y solaz aparecía Joan Crawford. Razón más que suficiente para darle la bienvenida visual a este blog. La he visto de joven , incluso de muy joven, es decir, alejada de esa imagen de pestañas postizas marca de fábrica, alejada de aquella madura Vienna que enamoraba (de nuevo, ¿o era al revés?) al Sterling Hayden de Johnny Guitar. La he visto de jovencita, cuando el sonoro balbuceaba todavía. Me gustan las dos, hasta cuando su pelo era rubio.
Gustan aunque no quiera los labios carnosos de Joan Crawford, exagerados de carmín o no. Quiero encontrar un equivalente en el cine posterior pero no doy con ella (¿quizá las francesas?). No estuvo nada mal aquella vez que tuvo que estar a la altura de Bette Davis, cuando aquello de Baby Jane. Su aspecto de señora con mayúsculas no quita a un lado ligeramente macarra. Y ambiguo. Y promiscuo. Historias hay (que se lo digan a Marilyn).
Era guapa, la tía.

lunes 9 de noviembre de 2009

El abuelo de Billy Crystal (le dijo que no a los Beatles)

William Gottlieb tomó esta foto en 1947, Commodore Record Shop, NY 1947. Angulo inferior izquierdo: Milt Gabler.

Hay poco espacio en las tiendas que venden música (porque casi ya no hay tiendas donde sólo vendan música) en el que haya un mínimo espacio en el que se pueda buscar algo de jazz. Porque eso es lo que hago cuando me escapo por mi cuenta para revolver (es el término exacto) por si entre alguna que otra morralla se encuentra alguno de esos incunables del jazz (hace una semana mientras buscaba la cámara que ya tengo, encontré este disco de reedición a un precio que me dijo cómprame. Y ahí lo tengo para abrirlo a la espera de una gran ocasión). El caso es que en B/N sí que había sitios de ésos que digo que fallan hoy y, si no, la foto de arriba. No tengo ningún vinilo de jazz aunque sé que los hay. Lo difícil será encontrar ya no el disco per se, sino el lugar.
En B/N existían tiendas, discos y gente. Como en la tienda Commodore en que el productor Milt Gabler vendía discos. De jazz. Espero que a mansalva. Espero que, de no ser así, el encargado de inventar la esperada máquina del tiempo la invente y me lleve directamente allí, para poder tener cualquiera de esos discos. Un vinilo de jazz (voluntarios…).
Habrá pero hay que dar con los coleccionistas. Discos de acetato que guardo por ahí (jubilados ya por mejores soportes, pero ninguno de jazz, eso me llegó más tarde) y que inicié con los dobles azul y rojo de los Beatles, a los que Milt Gabler rechazó por sonar igual que los Everly Brothers cuando estaba al mando de la Decca. Ay, con el abuelo de Billy Crystal.

lunes 2 de noviembre de 2009

Imán

Premiere de Cómo casarse con un millonario, LA, 1953, 4 de noviembre.

No hay duda ninguna de que Humphrey Bogart supo rodearse siempre de las mejores mujeres que podían existir en la época que le tocó vivir. Que debió de ser de las buenas, por cierto. Si no en situaciones y momentos como éste de arriba, directamente en la pantalla, con Miss Bacall ("You know how to whistle, don’t ya?"), con Bette antes de Rick (café americain) y de que Humphrey se inventase el personaje. O con Kate a bordo durante dos horas (envidia cochina) y a solas en un barco destartalado y lleno de licor. Aquéllas , aquellas memorias de Africa.

jueves 29 de octubre de 2009

My girl

(c) Joe McNally, 1994

Tal vez porque nos llevamos poco más de veinte días. Tal vez porque me recuerde en esta foto a esta otra chica, por tantas y variadas razones. Tal vez le debía un post. Tal vez porque me gustaría decirle Happy birthday, baby.

domingo 25 de octubre de 2009

Blindness

Leonard Feather y Mary Lou Williams en la primera blindfold test de la historia, 1946

Hay algo que me gustaría hacer algún día con vosotros. Con vosotras. Una blindfold test es lo que los más viciosos o enfermos del jazz practicaban antes con asiduidad recomendable. La cosa era sencilla, quedabas en la casa de alguien (o venían a tu casa) y ese alguien ponía en el tocadiscos (ahora en el CD o en el PC, o en lo que mejor venga a cuento) un disco de jazz sin que uno supiera cuál era ese disco ni los músicos que tocaron en él. Y luego adivinar: quién es el trompeta, quién la batería, quién el contrabajo, quién el saxo tenor. El piano también, y, si es orquesta, todo lo demás. Eso, ya digo, lo hacían más antes, cuando gente como Mary Lou Williams cumplía a rajatabla el ritual y se vendaba los ojos tal cual. Hay algo de emoción añadida en ello. Y más de ley.
Junior Mance, Ralph Pena, Bob Cranshaw, Mickey Roker y Vernel Fournier, 1962
Les Tomkins, Frank Foster, Charlie Fowlkes, Roy Reynolds y Jimmy Staples, 1963

Lo de taparse los ojos no es obligatorio, como se ve en el resto de instantáneas. Tampoco es necesario que instantáneamente se dé con el nombre de los músicos, aunque es preferible no marear la perdiz. Miento, hay que marearla, sobre todo si pasan y pasan las horas y los discos van cayendo en retahíla uno detrás de otro. Y así ir diciendo sobre la marcha: es menganito, no, es fulanito. Pues mira, no.
Son cosas que me encantaría recuperar. Voluntarios, por favor.

lunes 19 de octubre de 2009

The third


En esta imagen están el rostro de Orson Welles apareciendo de la nada en el portal de una calle nocturna en Viena, el plano final de Alida Valli pasando de Joseph Cotten, el Prater, el reloj de cuco, la democracia, el Renacimiento, Suiza, Italia y la posguerra.


En esta otra hay varios asientos vacíos en los que me hubiera gustado bastante asistir a la grabación (a la par que la proyección) de la música de la película que se resume en la primera imagen. O sea.

Y añadid esto.

viernes 16 de octubre de 2009

La trompeta de Joe

(C) Henri Cartier Bresson, 1945

Quién era Joe. Quién era esa mujer. Por qué me mira así esa mujer que está por delante de Joe. Dónde estaba ese día la trompeta de Joe, acaso escondida en la mano que no se ve de Joe. Por qué me mira así esa mujer. Quién es Joe. Acaso Joe ese día no tenia que tocar, o quizá esa noche (parecen pijamas o algo, él por lo menos, y que les diera la luz de la mañana, o sea, acababan de llegar a su casa a la que habían invitado a Cartier Bresson) habían acabado otra jam. Acaso la conoció en una de esas noches a esa mujer. Acaso le saca años a Joe esa mujer. Por qué me sigue mirando así esa mujer.

Me da que era Nueva York.