
En esta imagen están el rostro de Orson Welles apareciendo de la nada en el portal de una calle nocturna en Viena, el plano final de Alida Valli pasando de Joseph Cotten, el Prater, el reloj de cuco, la democracia, el Renacimiento, Suiza, Italia y la posguerra.

En esta otra hay varios asientos vacíos en los que me hubiera gustado bastante asistir a la grabación (a la par que la proyección) de la música de la película que se resume en la primera imagen. O sea.
Y añadid esto.
Y añadid esto.
2 comentarios:
La película la vi hace poco y me gustó muchísimo. El blanco y negro y esas sobras alargadas crean una sugestión de vértigo.
Saludos.
Hola, E. No lo digo, pero es una de mis 13 de siempre.
Besos alargados.
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