lunes, 10 de octubre de 2011

Un poco loco

Bud Powell


Un poco loco, composición de Bud Powell que se llama tal cual, no es una traducción. Bud Powell compuso otro tema que se llamaba Halucinations. Lo que a mí me alucina fue escuchar por primera vez el bop. Si hay un estilo de jazz que esté un poco loco es el bop. El be bop que se inventaron Charlie Parker y Dizzy Gillespie. Dizzy es estar un poco mareado. Que debe de ser una de las etapas previas a estar un poco loco. Que es como se sentía uno al escuchar el desvarío de Dizzy inventándose el be bop. Pewro ni Parker ni Dizzy, a pesar de su sobrenombre (Parker era un pájaro pero no loco), son lo que podría indicar su simple escucha. No, nadie estaba loco, aunque se hicieran los locos. Pero Powell, pero Thelonious. Un poco si te llamas o te llaman Thelonious, un nombre que ni había escuchado antes de él ni leído u oído más veces. Su hijo, de hecho, batería para volverse loco, se llama T.S. como su padre Thelonious Sphere, otro nombre para marearse dentro de una esfera.

No, nadie estaba loco pero Powell y Thelonious. Eran tal para cual en unos sentidos y en otros, los dos igual de papás del piano moderno. Tocar cuarentaicinco minutos el piano sin levantar el pedal, si es que ya no iba pedal, era frecuente en Bud. Una foto de los dos que encuentro en mi etapa blogia. Le dice Helena Bonham Carter pero qué  dices cuando Woody le propone nombres (algunos de sus héroes musicales) para su hijo: Thelonious le espeta, porque un nombre (que parece de mentira) así en verdad se espeta más que decirlo y no era una broma. Helena le mira mal. Y quizá con ojos de loca. Thelonious tiene su universo propio, dice el lugar común, y algunos temas se llaman Misterioso (tal cual y no es tampoco ninguna traducción), Hackensack, que suena de locos pero que sólo era el pueblo donde había que ir para que te grabara Rudy Van Gelder. Pero Thelonious, si estaba loco, escribía también Ruby my dear o Panonnica, loco por su hija o por la baronesa de Koenigswarter, que le dio refugio y otras más cosas en su casa.

Y entonces In walked Bud, que la compuso Thelonious Sphere. Y Bud se fue hasta Europa a ver si le trataban como a un loco o se volvían así por él. Y entonces los cuarentaicinco minutos y en Suecia y en Francia y aquí seguro que no porque todavía éramos el país de un solo loco. Y entonces se quedaría en París y envidio, muy cochino, a los franceses que alrededor de la medianoche lo escuchasen noche sí, noche también. Jazz in Paris, un auténtico amour fou. Y Thelonious Sphere se retira del mundo un poco harto, porque su cabeza ya no es de este mundo. Y no le vemos ni le oímos y lo vemos y nos vamos con él con la imaginación, que es la forma más cuerda y aceptada por todos de volverse loco. Y entonces Bud también sigue tocando el 52 nd Street Theme que le regaló Thelonious Sphere y todo es una esfera que se expande y los antidepresivos no dan abasto y ahora solamente me queda por experimentar un chorus demente de Monk y otro rociado de la insania de Bud  (y ver las noticias y jurar en hebreo y dar un puñetazo en la mesa y  poder decirle al mundo que aquí entre todos nos hemos vuelto completamente locos).

2 comentarios:

Olvido Andújar dijo...

La locura, ese tipo de locura, tiene un matiz heroico. También Bud y también Monk han hecho de este mundo un lugar más habitable. Y eso, con la que está cayendo, me parece casi de Nobel de la Paz.
Un beso, sweetie

josé miguel dijo...

No he caído e una cosa. Hoy es el Día Mundial de la Salud Mental. Gente como Bud Y Monk hacen que nuestras mentes sean más abiertas.

Gracias, sweetie, un beso de los nuestros.