jueves, 12 de enero de 2012

Tócala otra vez, Toots

Existen dos instrumentos a los que la influencia norteamericana, en forma de películas sobre todo, nos hace pensar dos veces y más también en la conveniencia de usar o no la letra hache. Letra muda como Harpo, que tocaba el arpa. La otra duda viene por la armónica (y ahora mismo estaba dudando de nuevo), ese instrumento que nadie se tomaría en serio salvo un niño si no es porque hay gente que le ha dado uso de razón y mayoría de edad, todo fue a la vez. Si los niños, dicen, vienen de París, esa gente que tomó la armónica entre los labios para decir que sí, tú sí que vales, vino de Bélgica y se llamaba, le llamaban Toots. Qué nombre, puede usted decir. Pero no tiene usted más que escribir Toots en cualquier buscador y ya no buscará más, al menos esa noche, recomiendo que lo busque usted de noche. Y entonces verá lo que un instrumento tan extemporáneo a priori al jazz y a cualquier música que se le ocurra puede hacer. Sí, yo también soy de ésos que tienen armónica (olvidada) en casa y se pregunta cómo demonios puede alguien sacarle tajo a semejante fruslería.

Y entonces se preguntará usted “¿es posible que ella me tome en serio si le digo “vamos a entrar a este club, esta noche tocan la armónica”?. Allá tú, añadiría yo. Porque una armónica recuerda a un acordeón de Montparnasse o a un bandoneón del barrio de la Boca. Y las consecuencias de un acordeón y de un bandoneón son por todos conocidas. Así que si usted da con sus huesos en una noche de invierno como la de hoy enfrente de la entrada de ese club y en el letrero del día pone que hoy toca la armónica de Antonio Serrano, o de Toots, no pase usted de largo. Apúntese la hora, llámela a ella y dígale que esta noche Midnight in París. El resto, cuando empiece a sonar la armónica, ya vendrá por sí solo.

We'll Be Together Again by Toots Thielemans on Grooveshark

4 comentarios:

ZoePé dijo...

Hubo cambios aquí, :)
Un beso, José.

josé miguel dijo...

Así es, Zoe, espero que sean de tu agrado. Le he dado un nuevo aspecto al blog.

Un beso, Zoe!

Olvido Andújar dijo...

Ay, algún día le contaré a mis nietos aquella noche que vi a Toots en el Blue Note de Nueva York y lloré escuchándole

josé miguel dijo...

Me lo imagino y me gusta :)

Besos de los nuestros.